lunes, 28 de diciembre de 2009

15 películas de la década



Los ingleses han bautizado a la década que concluye como la de los noughties, los años 00, los años nada; sin etiqueta, sin hilo conductor, quizá ensimismados, o perdidos en su modo de entender la historia.

El siglo XX acabó con la caída del muro de Berlín, pero el XXI despertó con el derrumbe de las Torres Gemelas, un devastador tsunami y una profunda crisis financiera. Todo ello influyó en un proceso sociocultural alentado por una vertiginosa sucesión de innovaciones tecnológicas.

Todo arte es hijo de su tiempo, por lo que es comprensible que el cine reflexione acerca de tales preocupaciones y dilemas. Los filmes que representan a la década reflejan con crudeza a una sociedad angustiada por sus demonios: la soledad, la desolación emocional, la incomunicación, la violencia extrema, las perturbadoras raíces del mal, el ajuste de cuentas con el pasado, el miedo al mañana y la dificultad de amar.

Tanto en las grandes producciones como en el cine independiente se perciben estos elementos, manifiestos en el conjunto que ofrezco a continuación para que cada lector lo recomponga y arme según su criterio. El orden será lo de menos, lo importante es validar que merezcan estar entre las 15 grandes.

1. Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (04)
Dir. Michel Grondy
El director lo es todo y este francés un genio, incluso para sacar lo mejor de Jim Carrey y hacerlo un actor serio. Entrecruzamiento entre thriller psicológico, drama existencial-amoroso y asunto de ciencia ficción; se trata de una rara avis maestra.

2. Elephant (03)
Dir. Gus van Sant
La figura por antonomasia del cine independiente revisa en clave la matanza de Columbine y se llevó la palma de Oro en Cannes. Aquí el cineasta muestra su lado más especulativo sobre la nación más violenta del mundo.

3. Réquiem por un sueño (00)
Dir. Darren Aronofsky
Una radiografía de las adicciones: de la vida junkie juvenil al anzuelo al que pueden colgarse las amas de casa (dietas y programas de televisión). Una decadente sociedad contemporánea cancelando la posibilidad de cumplir los sueños. Cuenta además con una realización impecable.

4. No hay lugar para los débiles (07)
Dir. Joel y Ethan Coen
Una gran novela de Cormac McCarthy (No es país para viejos) es llevada a la pantalla por una de las mancuernas más sólidas del panorama internacional. Estos hermanos dan cátedra del modo de contar una historia negra ambientada en Texas en 1980, en la que un cazador descubre a unos hombres asesinados, droga y dinero.



5. Bailando en la oscuridad (00)
Dir. Lars von Trier
Se olvidó un rato del Dogma, para hacer un bizarro melodrama musical agridulce, donde cabe además una reflexión sobre la vista. Bjork hace un trabajo espléndido y el cine sin ataduras corre a rienda suelta.

6.- El pianista (02)
Roman Polanski
Un pianista judío tocaba un nocturno de Chopin en una radio polaca cuando la Luftwaffe arrasó la emisora. Fue recluido en el gueto de Varsovia y fortuitamente escapa de los trenes de la muerte. De todo nos enteramos vía las memorias recuperadas. Una historia muy similar a la de su realizador, ahora sumido en un polémico juicio.

7. Cinco días para vengarse (Oldboy) (04)
Dir. Park Chan-wook
En Corea, un hombre permanece secuestrado 15 años sin explicación en un departamento (tiene televisión y comida). Al ser liberado concentra su furia en hallar al culpable de su encierro. El cine oriental ha acaparado la atención por sus frescos tratamientos y este filme ultraviolento no es la excepción.

8.- Deseando amar (00)
Wong Kar Wai
Hong Kong a principios de los sesenta. No hace falta realmente una historia, existe gran belleza en la creación de imágenes y ambientes. Kar Wai es un sibarita, un esteta interesado en mirar con parsimonia y casi en silencio. Una oda a los pequeños detalles.

9. Amores perros (00)
Dir. Alejandro González Iñárritu
El contundente debut del director mexicano en mancuerna con el espléndido guionista Guillermo Arriaga. Aquí se entrecruzan tres historias (como será su estilo) y el México actual arroja personajes movidos por un instinto animal a medio camino entre la sobrevivencia y la violencia como modus vivendi.

10. Hable con ella (02)
Dir. Pedro Almodóvar
En Francia fueron muy enfáticos para con esta película: "Filmar la muerte es, a veces, la forma más bella de hablar de la vida. Gracias Pedro." Dos hombres se enfrentan de distintas maneras a la incomunicación, la soledad, pasión irracional y fatalidad. Una obra maestra conmovedora, allá donde las haya.

11. Zodiac (07)
Dir. David Fincher
Un thriller impecable acerca del famoso Asesino del Zodiaco, que operó en California entre 1966 y 1978. Ahí están dos detectives que pretenden cazarlo y dos periodistas en busca de su identidad. Obsesión y capacidad de sacrificio marcan esta joya reciente del cine negro.


12. Ciudad de Dios (02)
Dir. Fernando Meireles)
El eslogan del filme fue: "Lucha y nunca sobrevivirás... Corre y nunca escaparás...". Así de lapidaria es la vida en las favelas brasileñas. Se basó en el libro escrito a partir de una guerra real entre personajes del hampa callejera y se sumaron a personajes del barrio como actores. Un brutal encontronazo con la realidad desde la ficción.

13. Persépolis (07)
Dir. Vincent Paronnand
Marjane es una niña que vive en una familia pro-occidental en el Irán de la década de los 70. Tras la revolución islámica y su vuelta al fundamentalismo, la chica debe viajar al exilio francés. Versión cinematográfica de un comic célebre, ganó el Premio del jurado en Cannes y en Francia se convirtió en todo un fenómeno social. Sencillamente, encantadora.


14. Secreto en la montaña (Brokeback mountain) (05)
Dir. Ang Lee
Una vida de hipocresía y disimulo para una pareja de vaqueros gays insertos en la conservadora sociedad gabacha del Oeste. Un amor imposible domando por las convenciones sociales. El director traspone clichés para acercarse con veracidad al drama humano.

15. 4 Meses, 3 semanas y 2 días (07)
Dir. Cristian Mungiu
Filme crítico de la sociedad comunista –en este caso, Rumanía bajo Ceausescu–. La hipocresía de una moral oficial que dista mucho de empatar con la realidad social. Una joven quiere abortar y para hacerlo, deberá bregar con las miserias –más espirituales que físicas– de todo aquello que la rodea. La película, de lenguaje visual directo, se pasea por el infierno, pero lo hace desde el lado de la compasión.

Nota: De mi columna Las posiblidades del odio de Milenio Hidalgo (03/01/10)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Rock mexicano: 12 discos de la década (2000-2009)


Siempre polémico y convulso, al rock nuestro de cada día hay quien lo considera de segunda o como un “rockcito”, aunque en otras latitudes del continente lo señalen como el país en boga. Cuenta con una endeble infraestructura y escaso apoyo de los medios. Gracias a las nuevas generaciones y sus hábitos de consumo y gustos, el rock hecho en casa levantó la cabeza, y pese a los pesares nos entrega una docena respetable y virtuosa.
Cuatro Caminos (03)
Café Tacuba
El impacto y la notoriedad de una canción como “Eres” resulta decisivo, pero además está conformado por otros buenos temas. Muestra al grupo en total madurez creativa y con un sonido siempre innovador. Suena mexicano e internacional a la vez. ¿Quién puede argumentar en contra de nuestra mejor banda?
Kinky (01)
Kinky
Un grupo enteramente cosmopolita que metía en una licuadora sonidos latinos, funk, música disco, electrónica y rock. De repente podía sonar un guitarrón norteño y luego una secuencia house o instrucciones de una lección de baile. Esta excitante combinación corrió como reguero de pólvora en el panorama internacional (incluso fueron fichados por un sello extranjero). Un disco vibrante que aun no deja de emocionar.
Tijuana sessions vol. 1(01)
Nortec
Recomendado por gente de la talla del manager de U2 y Bill Gates. Sonó en ferias mundiales y fue tocado en directo por casi todo el mundo. La ópera prima del colectivo norteño puso a su ciudad y a México en el mapa de la música de vanguardia. ¿Sonidos de banda combinados con electrónica avanzada?, ¿Puede existir una mezcla más delirante?


Memo Rex Commander y el corazón atómico de la vía láctea (06)
Zoe
Ejemplo de tenacidad y persistencia. Una banda que inicialmente las disqueras no querían, se convierte en un fenómeno de masas con el relevo generacional. Quizá su propuesta no sea tan peculiar en el concierto internacional, pero en nuestra escena su calidad compositiva y dominio técnico son sobresalientes. “No me destruyas” aboga mucho en su favor.
MTV Unplugged (08)
Julieta Venegas
Arreglos de gran finura y elegancia, realizados por músicos prestigiados como Gustavo Santaolalla y Jacques Morelenbaum. Una orquesta de 15 músicos (incluidos Natalia Lafourcade y Cecilia Bastida). La Venegas es capaz de acercarse a distintos ritmos y adaptar su muy buen repertorio. Por si fuera poco, dos divas hacen duetos: la brasileña Marisa Monte y la españolísima Mala Rodríguez, además de Juan Son. Musicalmente es una lección de gran altura.
Sufro sufro sufro (03)
San Pascualito Rey
Una banda interesada en retomar la estética de las rancheras y los boleros de arrabal para juntarlos con el rock. Generan gran tensión dramática en sus canciones, que poseen el agregado de letras de gran belleza y calidad casi poética. Son energéticos, llegadores, pasionales y algo obscuros, ¿se debe pedir más a un grupo?
La última noche del mundo (03)
Austin tv
Eran casi unos niños cuando editaron su primer lp, pero en cuanto a ideas sorprendieron a propios y extraños. Elaborando una música completamente instrumental, en que la voz sólo aparecía en sampleos de viejas películas. Emocionales hasta la médula; poseedores de una cuidada imagen mediante variados disfraces. Sonaban frescos y únicos en nuestro contexto. Su debut estaba lleno de esperanza y maravilla.


Bestia (09)
Hello Seahorse
Sapiencia al momento de recurrir al pop y la electrónica. Actitud de cierta timidez y espontaneidad (¿espíritu indie será eso?). Las nuevas generaciones asimilando las influencias de un mundo que cada vez tienen más cerca de su mano. Canciones que brillan como el sol y que comenzaron un garaje y que luego llegaron a los premios Grammy.
Música Moderna (02)
Sussie 4
Un dueto tapatío que logró coadyuvar el arsenal de ritmos latinos con su onda housera y hacer de su propuesta toda una alegoría del hedonismo más fiestero. Se trató del proyecto más logrado del colectivo Nopal beat, que haciendo honor a su nombre, agregaron ese tinte sabrosón a la expresión tecno. Memorable es su suite tropical.
Sweet & sour, hot y spicy (04)
Ely Guerra
Al rock le hace falta sensualidad, elegancia y glamour; todo ello se lo da Ely, pero le agrega su interés por generar un brebaje de pop que provenga de diversas raíces. Sus toques jazzy, pinceladas electrónicas y hasta lo calador de algunas baladas. “Mi playa” –compuesta con Meme Tacubo- es un monumento de engrandece al álbum. Un trabajo para paladearse.

Pop Street Sound (02)
Wakal
Un creador avezado en las técnicas y recursos de la electrónica vagando por el centro histórico del DF armando con una grabadora. Luego construye un estudio en una azotea y procesa sus hallazgos. La locura y exuberancia de la gran Tenochtitlán convertida en tecno bailable. Francia se rindió ante está rara belleza. Sin duda, la parte visionaria de esta historia.


Atemahawke (07)
Porter
Desde Guadalajara llegó una banda, lastimosamente efímera, con gran soltura para recurrir a la psicodelia y el surrealismo casual. Crearon una brumosa maraña en la que cabían todo tipo de influencias, ya fueran folk, sonidos etéreos y un pop mutante de reciente cuño. Excelente presencia escénica potenciaba a Porter, que en cuanto a composición no conoció limitante alguna al momento de concebir estas piezas bizarras pero contagiosas.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Dub Colossus: Etiopia futura en el presente


Nick Page, conocido como Count Dubulah mientras formó parte de Transglobal Underground, y luego miembro de Temple of Sound, ha sido un explorador y manipulador incansable de músicas de raíz (principalmente africanas y orientales) a las que lleva al territorio electrónico.
Con la intención de incentivar el surgimiento de un sonido contemporáneo de Etiopia, realizó varios viajes a su capital para interactuar con los músicos tradicionales Azamari e ir de lo ancestral al etio-jazz y otros ritmos como el dub y el reggae. En marzo del 2008 se invitó a un grupo de destacados intérpretes locales para que viajaran a Inglaterra para grabar en los legendarios estudios Real World.
El talento africano da su carácter distintivo al disco, ahí están la cantante Sintayehu 'Mimi' Zenebe (conocida como la Edith Piaf etíope y propietaria del Doku Club, lugar de culto de la música Azmari, enclavado en Addis), el maestro saxofonista Feleke Hailu (director de la Yared Music School), Teremag Weretow, dueña de una voz de registro lastimero e intérprete del messenqo (violín de una sola cuerda) y Tsedenia Gebremarkos, una cantante de excepción.
Un viaje iniciático por una tradición milenaria que se mantiene viva en el presente y sabe utilizar sus recursos y herramientas.
Dub Colossus
In a town called Addis
Real world, 09

jueves, 29 de octubre de 2009

El arte extremo de Joe Crepúsculo


Chill Out es su tercer Lp

Da gusto encontrar en el panorama musical contemporáneo una propuesta que sea tan peculiar, tan torcida, tan irritante y seductora. El personaje conocido como Joe Crepúsculo se coloca detrás de una baraja de añejos teclados, usa cajas de ritmo de otras eras y tiene una habilidad para la composición que puede convertir a San Agustín en su letrista principal y acuñar una frase de combate como “Ama y haz lo que quieras”, también puede usar con orgullo y cinismo un fragmento de Barbra Streisand o Elton John para bautizar alguna de sus canciones.

Joel Iriarte (nombre de pila de Crepúsculo) sabe como hacer eclosionar estéticas e ideologías y lograr que la gente se cuestione si lo suyo es ultracursi, kitsch de veta intelectual, o si alcanza a rayar de plano en la corriente del feismo. A fin de cuentas, hace canciones que sueltan frases que calan, que pueden seducir o repeler por igual.

Quien también funge como tecladista del grupo Tarántula, hizo del 2008 el año que lo convirtió en un suceso en su natal España. Ganador del disco nacional del año según la influyente revista Rockdelux, no sólo publicó Supercrepus –que lo hizo célebre-, unos meses antes debutó con Escuela de zebras. Ambos trabajos fueron ofrecidos gratuitamente a través del portal de Producciones Doradas, lo que no obstó para que posteriormente le fuera muy bien en cuanto a ventas.

Acostumbrado a trabajar como Joe en solitario, tuvo que inventarse una banda (los destructores) para hacer frente a la gran cantidad de directos que lo reclamaban. En unos cuantos meses dejó su empleó digitalizando documentos antiguos en una biblioteca para ser un músico de tiempo completo. Canciones como “Amar en tiempos de Democracia” transformaron drásticamente su situación, tan es así que aunque en esencia no haya cambiado se perciben cambios notables en su tercera entrega.

Para empezar, Chill out (Discoteca Oceáno, 09) no tiene tantos temas –es mucho más breve-, pero posee un sonido trabajado, mucho más “profesional” o pulcro con relación al acabado rústico de sus anteriores materiales.

Artistas y proyectos de esta naturaleza corren el riesgo de perder la gracia si se les liman las asperezas, si se aburguesan de la noche a la mañana; si la felicidad y el éxito los arropa, pero afortunadamente Crepúsculo se mantuvo indemne. Ahora contó con mayores recursos y mejores condiciones, pero lo despatarrado y verbenero no lo perdió, si acaso bajo la velocidad en algunos cortes.

Lo principal tras escuchar la cosecha reciente es reflexionar si en verdad en el pasado le interesaba la onda low fi o el tipo de sonido pasaba por la estrechez de infraestructura y presupuesto; lo que conlleva a pensar si la actitud para con el kitsch no se basa estrictamente en el humor y para él la cosa es seria al 100% y parte del chiste un aspecto involuntario.




En esta docena de canciones chillouteras destaca la presencia de músicos reales y no sólo cachivaches tecnológicos; ahora lucen a pleno pianos, guitarras eléctricas y acústicas, acordeones, saxos y baterías reales, en lo que para su autor es el álbum más oscuro a la fecha, sin que por ello falten al menos tres estruendosas joyas de techno-dance: “Ritmo mágico”, “Diriri Diririra” y “Todo lo bello es gratis”, donde al sonido ya conocido se agrega una guitarra española que le da una nueva dimensión a lo que a la postre es también una pegadiza canción anarquista.

Abrigado por el mismo sello que El guincho, Joe se ha propuesto llegar a un público más amplio y se halla en vías de conseguirlo. Se sabe un rara avis, una figura atípica e inimitable. No se detiene para recurrir a la balada (“Canción del adiós”) o al viejo rock and roll (“Momentos bestias”).

Aun con la túnica del pop como cobertura se puede hacer un arte mayor que cuando menos desconcierte a las masas e irrite a los puristas. Joe Crepúsculo es extravagante. Si lo haces tuyo verás como tus fiestas además de subir de nivel se convierten también en un campo de batalla intelectual. ¡Que venga la controversia, muera la inquisición del siglo XXI!

domingo, 18 de octubre de 2009

Wild beast: la inglaterra rural también rockea


La importancia de disquera les abre positivamente el panorama y en consecuencia el sello no firmaría a cualquiera. Esta peculiar banda originaria de un poblado pequeño (Kendal) se ha movido a Leeds para tener mayor presencia y vaya que lo consigue. La BBC los está apoyando con fuerza, ya que su poderoso sonido no parece provenir de una banda emergente.

Guitarras procesadas y programaciones intensas acompañan a un cantante de registro muy agudo cantando en falsete (una rareza parecida a lo que hace el cantante de Miranda, pero de alto nivel). Letras muy trabajadas surgen de una banda de imagen silvestre y calmada, -otra peculiaridad-. “Hooting & Howling” y “The fun powder plot” nos mantendrán hablando del segundo disco de estas bestias salvajes que combinan sofisticación con animalidad.

Wild Beasts
Two dancers
Domino, 09

sábado, 17 de octubre de 2009

Conversando con Bernardo Fernández, Bef



  • A propósito de Ojos de Lagarto

En ocasiones la reflexión y el análisis ameritan un sentido unidireccional; requieren de un periodista solitario cavilando y poniendo a disposición de los lectores sus hallazgos. Pero en muchos otros momentos, el aprendizaje surge a través del diálogo. Es la conversación una fuente inagotable de conocimiento que permite crecer a quien escucha y posteriormente también a quien se entera de dicho intercambio.
Es por ello que comparto una parte de la charla con un espléndido y muy joven escritor, cuyo reconocimiento pleno se ha dado incluso con más fuerza fuera de México. Bernardo Fernández, Bef, (D.F., 1972) es autor de la celebrada novela Tiempo de Alacranes y por Gel Azul ha obtenido el Premio Ignotus. Es un experto también en libros para niños (Cuentos de Hadas para conejos, Vacaciones en Marte) y un dibujante de comics de talla internacional.
Su nueva novela, Ojos de lagarto (Planeta, 09) nos reconcilia con las grandes sagas de aventuras, homenajea la escuela clásica al tiempo que especula sobre la posible existencia de los dragones y su casi extinción en Mexicali. La obra además aborda la migración de orientales a nuestro país; la llamada cuarta raíz, que poco o nada se consigna en nuestra literatura.
En muchas ocasiones los escritores se ven seducidos por una parte por la vanguardia, por los autores punta de lanza, pero también suelen citar como fuente de inspiración a los clásicos, al canon inapelable, pero aquí siento que hay un homenaje a escritores inmensos que son poco apreciados, del tipo de Mark Twain, Verne, pero sobre todo Emilio Salgari. Escritores de esas grandes novelas de aventuras que al ser abrazadas por el gran público fueron mal vistas por la crítica exquisita, ¿coincides con esta apreciación?
Claro. Por alguna razón que desconozco el género de la aventura es poco frecuentado por nuestras letras. Destacan en ese rubro Pablo Soler Frost e Ignacio Padilla. Creo que lo que sucede con nuestro canon literario, solemne y pedorro, es que si es amena o divertida, lo considera automáticamente subliteratura. Ni modo. (Y desde luego, la apreciación es correcta: mucho me robé de Twain, Joseph Conrad y especialmente de Salgari. De hecho, me robé cínicamente un par de personajes de Las tribulaciones de un chino en China, de Verne).

En el Post scriptum del libro cuentas acerca de algunas de las investigaciones que realizaste para la novela, sin que por ello tenga un carácter histórico, pero no indicas si buscaste también material sobre la historia de los dragones como tal.
Eché mano de un par de libros sobre dragones. Especialmente uno llamado Dragons and Unicorns, a Natural History, especie de falsa monografía escrita por Paul Johnsgard, un ornitólogo que al alimón con su hija de trece años escribió este tratado naturalista que es una delicia por lo conciso. De otro modo me hubiera perdido en la vastísima bibliografía que hay sobre el tema.
¿Le debía la literatura mexicana una buena obra a la migración de orientales, a perfilar una historia escasamente contada?
Sí, no hay muchas voces que hablen de esta cuarta raíz. La migración oriental tiene más de cien años y muy poco se ha hablado de ella. Tengo cercanía personal con la comunidad japonesa-mexicana y ello me dio la materia prima para escribir mi novela El esturendo del silencio incluida en mi libro Gel azul. Ahora se la debo a los chinos. Curioso que haya pocos escritores orientales-mexicanos. Sólo puedo pensar de momento en el poeta Óscar Wong (cuyo trabajo no me es familiar).
¿Será esta la novela que habrá de llevarte hacía un público más amplio, no sólo los consumidores de fantasía y ciencia ficción?
Curioso que lo señales. Quise que no dijera por ningún lado que es una novela de subgénero. Ni siquiera aparece la palabra “dragón” en la cuarta de forros. Sí, es parte de esa estrategia. Después de años de militar en los subgéneros ahora estoy por romper las fronteras de los ghettos literarios.
Encuentro cierta semejanza en la estructura de Ojos de lagarto con alguna de las grandes novelas de Paco Ignacio Taibo II, ¿te influyó de alguna manera este autor en la construcción de la novela? Incluso el manejo del leguaje popular es coincidente.
Hum, no especialmente, aunque desde luego tengo una deuda con el gran jefe PIT II (toda mi generación la tiene, aunque renieguen de él). En realidad pensaba en la estructura de Noticias del Imperio, de Fernando del Paso, que es una novela por la que tengo una gran devoción. Desde luego, estoy a años luz de escribir una obra tan ambiciosa.


¿Imaginas en algún momento que alguna de tus obras se convierta en película?
Las pienso más en términos de cómics. Pero me encantaría, claro. Creo que por ser pensadas como historietas suelen tener gran vocación visual. Sería lindo.

sábado, 10 de octubre de 2009

Parade y la Fortaleza de la soledad


Sería una verdadera lástima que el vínculo perdido entre la música española y los escuchas mexicanos siguiera extendiéndose e hiciera que esta pequeña maravilla pasara desapercibida.

El quinto disco de Antonio Galváñ, nativo de Murcia, es una obra casi conceptual con canciones que saben adaptarse a los arreglos sinfónicos y detalles electrónicos sin perder el brillo del pop más esplendente. En los tiempos que corren ya casi es inusual hallar un disco con por lo menos 4 temas enormes y este los tiene, comenzando por el que le da nombre y que habla de la tristeza que llega a embargar a Superman hasta obligarlo a huir a su refugio; luego esta la pieza que abre, dedicada el científico Stephen Hawking y que lo ubica flotando en el espacio; siguiendo este tipo de asuntos se encuentra “El astrónomo melancólico”, para abordar luego un surrealista paisaje entorno a Dylan y un aerolito.

En el complemento hay una saga llamada Rainbows Avenue que nos remite al rock argentino al estilo Charly García y una versión de los Carpenters. Parade ha hecho un opus espacial que nace desde la comodidad de la alcoba, donde comienzan los grandes viajes. Notable y delicioso.

Parade
La fortaleza de la soledad
Jabalina, 09